Historia de los Sapara
Estimados como era antes cuando vivían los Ancestros y ahora estamos viviendo de la misma manera muchos pueblos se desaparecieron .
Santa Rosa, antes floreciente pueblo cauchero, parecía una aldea fantasmal. “Sus habitantes, en su mayoría gente zápara, la habían abandonado para ponerse a salvo de la epidemia de sarampión […], llevada por comerciantes del Marañón” (Trujillo, 2001,p.33). De una población muy numerosa, se habrían dividido, unos en las riberas del Bobonaza y Conambo, otros hacia las proximidades de la desembocadura del Curaray. Grupos sapara se dispersaron hacia el Napo, fueron acarreados por hacendados y comerciantes para perseguir a peones fugados de haciendas caucheras, insertándose en tráfico de esclavos. Esto último, les llevó a ser objeto de guerras y de venganza interétnica y entre tribus de filiación sapara, lo que les diezmó; además de sufrir epidemias de fiebre amarilla, viruela y sarampión (Trujillo, 2001). Los sapara fueron marcados por el extractivismo del auge cauchero, así principalmente los no misionados, denominados “infieles” fueron llevados casi a la extinción, disminuidos en términos demográficos a mediados del siglo XIX y primeras décadas del XX, debido a desplazamiento, correrías de caucheros, sobre-explotación e impacto de epidemias. Los caucheros llegaron al Tigre, Curaray y Napo entre 1860- 1870, algunos sapara fueron utilizados para correrías a otros saparas y andoas a fin de suministrar mano de obra a los patrones entre los ríos Bobonaza y Pastaza; algunos seguían a los caucheros hasta el Villano. Como expresa Taylor (1986), lo que es retomado por Bilhaut (2011) hubo cierto proceso de zaparoización (cultural) de sociedades cercanas en el área descrita, se fusionaron identidades a la vez que se kichuizaron en términos lingüísticos, esto en el caso de aquellos que se aproximaban a los misioneros buscando protección. En términos generales, el auge del caucho ocasionó despoblamiento y dispersión de los sapara. El proceso se ahondó con la expansión de grupos waorani sobre las cabeceras del Curaray, desde el Yasuní y Tiputini. En pequeñas aldeas dispersas, sobrevivientes sapara perdieron su lengua, adquirieron el kichwa para su relacionamiento social y se subsumieron en intercambios matrimoniales exogámicos con otros grupos étnicos del suroriente. En registros oficiales del Estado, se les consideró extintos. Los sapara en los inicios del auge petrolero en un contexto de multiculturalismo En los relatos sapara y en narrativas oníricas hay una cronología de eventos no muy clara y está relacionado con el ingreso de población achuar dentro de su territorio. Este evento hace parte de un tiempo primordial que es reiterativamente mencionado cuando se trata de afirmar la identidad de los “sapara puro” lo que como se verá más adelante es importante también en la contemporaneidad como marcador de diferencias étnico-culturales. Se hace referencia a un poblado antiguo en el río Conambo, Rukuguna, que sería abandonado después de un ataque achuar. Se trataría de un pueblo de los mayores, de los shimanos (chamanes) antiguos, que fueron víctimas de una masacre de enemigos achuar. Podría ser BRASÍLIA / VOL I |N.001 / 2017 REVISTA SOBRE ACESSO À JUSTIÇA E DIREITOS NAS AMÉRICAS ABYA YALA POLÍTICAS DE DESARROLLO Y AMPLIACIÓN DE LAS FRONTERAS EXTRACTIVAS SOBRE TERRITORIO Artigos: SAPARA EN LA AMAZONÍA ECUATORIANA 252 el lugar del relato Santa Rosa de Conambo, pueblo ya no existente. Podría ubicarse estos sucesos en la década de los treinta, cuando se iniciaban las exploraciones sísmicas en Pastaza, cuando los sapara ya no eran numerosos, y donde dentro del territorio concebido como ancestral por parte de los sapara se insertaron achuar, andoas y kichwas configurando la multietnicidad que tiene actualmente. En Pastaza, la exploración sísmica comenzó en 1921 con la Leonard Petroleum Company, subsidiaria de la Standard Oil; continuó en 1937 hasta los 50’ con la Shell en una amplia área de concesión y por CEPE entre los 70’ y 80’. Cuando se inician los trabajos de sísmica por parte de la Shell, algunos sapara al igual que kichwas proporcionaron su fuerza de trabajo como trocheros y guías; lo que continuó durante el conflicto bélico entre Ecuador y Perú, en la década del 40 en el siglo XX (Bilhaut 2011). Hacia la década de los 70 había bilingüismo y biculturalismo sapara-kichwa en los ríos Curaray, Bobonaza, Corrientes y Pindoyaku (Whitten 1979). En los noventa emergió un proceso de etnogénesis sapara y de búsqueda de visibilización en el escenario del reconocimiento étnico-cultural y de la consecución de derechos colectivos, como la titulación de territorios y el acceso a programas de educación intercultural bilingüe, con la confluencia de políticas multiculturales y el apoyo de la cooperación internacional. Esto coincide con tiempos de neoliberalismo y de un nuevo embate del extractivismo petrolero en Pastaza. La muerte de Blas